La mayoría de las gafas de sol no mueren de viejas: mueren rayadas por una limpieza a lo bruto. La buena noticia es que cuidarlas bien cuesta 30 segundos. Aquí va el método que recomendamos para toda la colección Radikal Style, con un apartado extra para las de madera.
El método correcto en 3 pasos
Primero, enjuaga con agua tibia para arrastrar el polvo (ese polvo es el que raya). Después, una gota de jabón neutro con los dedos, sin frotar fuerte. Por último, seca con un paño de microfibra, nunca con papel ni con la camiseta.
Errores que cargan tus gafas
- Limpiar en seco: arrastras partículas y rayas la lente. Siempre con la lente húmeda.
- Camiseta, servilleta o papel: sus fibras son abrasivas para los tratamientos espejo y polarizados.
- Alcohol, amoniaco o limpiacristales: atacan los recubrimientos UV y el efecto espejo.
- Dejarlas con la lente hacia abajo sobre cualquier superficie.
Dónde guardarlas
Guárdalas en su funda siempre que no las lleves puestas, y nunca las dejes dentro del coche al sol: el calor extremo puede deformar la montura y despegar las lentes.
Cuidado extra para gafas de madera
Las gafas de sol de madera agradecen un mimo más: evita sumergirlas o dejarlas mojadas mucho rato, porque la madera natural puede resentirse. Un paño ligeramente húmedo y secado inmediato es suficiente. A cambio, te duran años con un aspecto único. Si dudas qué modelo elegir, te ayudamos en nuestra guía de gafas de madera.
Cuídalas bien y tus Wooden Classic o tus Ocean Reflection seguirán como el primer día.


